El viceprimer ministro de Turquía, Bulent Arinc, declaró en la cena oficial del final de las festividades de Ramadán, que “las mujeres no deberían reírse en público”. Entre otros comentarios típicos del partido conservador, como “la castidad debería ser un ornamento para hombres y mujeres”. Según él, se están convirtiendo en adictos al sexo, gracias a la pornografía online y los nuevos y atrevidos shows de TV. El líder opositor, Ekmeleddin Ihsanoglu, respondió que el país “necesita ligereza y la risa de sus mujeres y de todos”. Por su lado las mujeres le respondieron a Arinc riéndose en su cara a través de los medios sociales.

Comments

comments